Este martes tres de marzo de 2026, a las catorce y treinta y seis, el calendario lunar agrícola recobra protagonismo. Expertos señalan que la fase de luna llena resulta determinante para optimizar los rendimientos productivos.
Durante esta etapa, la savia de las plantas asciende y se concentra en el follaje. Especialistas agrónomos indican que es el momento ideal para cosechar frutos y hortalizas, evitando estrictamente la poda profunda para no debilitar los cultivos.
Además, la influencia gravitacional incrementa la dinámica del agua en el suelo. Los manuales agronómicos actualizados sugieren aprovechar este intenso flujo de nutrientes para recolectar especies de desarrollo superficial.
En el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, los productores integran estos saberes a la fruticultura de precisión. Respetar el ciclo lunar sigue siendo una herramienta vital para garantizar la calidad y el calibre de nuestras peras y manzanas.
El Rebrote — Periodismo Inteligente.


