Emprender es un acto de entrega absoluta de tiempo, recursos y energía. Hoy quiero compartirles que he tomado la decisión de poner en pausa a elrebrote.com.ar.
Este espacio nació con la profunda ilusión de ser una plataforma local para comunicadores, un lugar de expresión. Y aunque el contexto y lamentablemente los apoyos no acompañaron, el balance para mí es inmensamente positivo. El éxito de este proyecto no lo mido en números, sino en formación: las horas invertidas me permitieron perfeccionar mis herramientas, dominar nuevas tecnologías y, como bien dice Jorge Drexler, aprendí a amar la trama.
Hoy, mi deber, mis recursos y mi corazón deben enfocarse en lo más importante que tengo: acompañar la educación de mi hija, que ya transita su 4to año de Psicología. El Rebrote quedará guardado, esperando quizás otro tiempo donde pueda retomarlo sin presiones.
Gracias a quienes estuvieron del otro lado. Nada se pierde, todo se transforma.
El rebrote se queda esperando una nueva salida del sol.



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