Mientras algunos periodistas hacen militancia para promover el consumo de carne de burro, otros como Baby Etchecopar no pueden ocultar la rabia. En vivo, maldijo el voto de confianza que le dio a Javier Milei y dejó en claro que, en este país, el poder adquisitivo alcanza apenas para comer burro.
El tema viene tomando fuerza en los últimos tiempos, impulsado por declaraciones como las del producor, escrio y cineasta, Diego Recalde, quien habló sobre el uso del pene de burro para hacer sopa. Una imagen cruda que parece querer convencernos de que “estamos mejor”.
Pero la pregunta queda flotando, y cada familia catrielense la responde a diario frente a la góndola del supermercado o al planificar la comida del mes: ¿vos estás bien?
La polémica desnuda más que un debate gastronómico o nutricional. Pone sobre la mesa la discusión de fondo: el deterioro del poder adquisitivo y la calidad de vida que lleva a plantear, como alternativa seria, el consumo de una carne que históricamente estuvo fuera de los platos argentinos.
Redacción El Rebrote


