**Catriel al borde de saldar una deuda de 11 años con la Provincia**
Después de once años de letargo administrativo, Catriel está a punto de cerrar uno de los capítulos más engorrosos de su gestión: la regularización de las Obras Delegadas. El informe de la Sindicatura Municipal, que ya habíamos mencionado, ahora muestra el camino recorrido por la gestión de la intendenta Daniela Salzotto para ordenar el caos heredado.
La tarea era monumental. Apenas cinco meses después de asumir, la nueva administración recibió los reclamos de la Provincia y decidió encarar el problema de frente, una deuda que las gestiones anteriores simplemente dejaron acumular polvo.
El punto de inflexión llegó en diciembre del año pasado. En un trabajo de hormiga, se logró recopilar toda la documentación faltante –esa papelería que nadie quiso tocar durante casi una década– y los expedientes viajaron por fin a Viedma para su revisión.
Hoy, el proceso está en la recta final. Solo falta el visto bueno oficial del Tribunal de Cuentas de la Provincia para dar el cierre definitivo a este lío que paralizó obras y opacó la transparencia. Más que un trámite, es un mensaje: se está intentando poner la casa en orden y sentar un precedente de responsabilidad. Algo que, en Catriel, se hace esperar.
Redacción El Rebrote




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