La intendenta Daniela Salzotto lideró hoy la postura firme de Catriel en una mesa de trabajo clave con la Secretaría de Energía de Río Negro. El tema no es menor: cómo se repartirán las regalías hidrocarburíferas, un pulso vital para la economía local. Y Catriel llegó con los papeles en la mano y un “no” rotundo a la propuesta provincial.
La discusión se centró en el criterio de usar los ejidos municipales como base para el reparto. Para Salzotto y su equipo técnico –integrado por Alejandro Otero, Rubén Piris y el secretario de Planificación Milton Molina–, aceptar esa metodología sería traicionar la historia. “Implicaría convalidar límites territoriales que el municipio históricamente ha cuestionado y que hoy se encuentran en disputa”, fue el mensaje claro que se llevó la secretaria de Hidrocarburos, Mariela Moya, y su equipo.
No fue solo una postura política. El municipio presentó un dossier con antecedentes legales, históricos y administrativos para demostrar la presencia efectiva del Estado catrielense en el territorio, más allá de los mapas en discordia. Habilitaciones comerciales, políticas sociales, infraestructura y el acompañamiento a los puesteros fueron los argumentos sobre la mesa.
**Los puntos flojos del proyecto provincial**
La contrapropuesta de Catriel no se hizo esperar y dejó al descubierto lo que, desde la comuna, consideran fallas graves en el planteo de Energía.
Uno de los talones de Aquiles señalados es la muestra de pozos. El análisis provincial solo contempla 622 pozos de un total de 5.438 que existen. Es decir, se deja fuera el 88,5% de la infraestructura petrolera. Un número que, solo de mencionarlo, hace ruido.
Otro punto conflictivo es la falta de diferenciación productiva. El modelo unifica la producción en Barriles Equivalentes de Petróleo (BOE), sin distinguir entre crudo y gas natural. Para Catriel, eso es un error: el petróleo requiere una logística, una infraestructura y una gestión ambiental mucho más compleja y costosa que el gas.
**Diálogo técnico y cuarto intermedio**
Pese a la firmeza, el clima durante la reunión en la Secretaría de Energía fue de diálogo y debate técnico. Tanto la provincia como el municipio intercambiaron variables y criterios de medición, que serán revisados en las próximas instancias.
La jornada terminó con un acuerdo: un cuarto intermedio. Las partes volverán a sentarse el próximo viernes para meterse en el barro de los números. El objetivo será avanzar en simulaciones más específicas, con dos temas sensibles sobre la mesa: la creación de un fondo de compensación por remediación ambiental (o pasivo histórico) y otro fondo que reconozca el rol histórico productivo de Catriel en la cuenca.
La postura de la ciudad, tras la reunión, no cedió un ápice. Catriel, municipio petrolero por historia y por derecho, sigue en pie de lucha para defender lo que considera suyo. La pulseada por las regalías recién comienza.
Redacción El Rebrote


